MI2U y el turismo: cuatro habilidades de un buen guía

En Mi2U trabajamos con turismo desde hace años: hemos sido asesores de proyectos, colaboradores, formadores de grupos de trabajo y entusiastas promotores de iniciativas relacionadas con turismo sustentable, alternativo, ecoturismo y todo lo que conlleva una mejora en la calidad de vida de los emprendedores. Hace ya varios meses que “Reservas Mi2U”, nuestra aplicación para reservas y ventas en línea opera con los Pueblos Mancomunados de Oaxaca; pronto comenzaremos a operar visitas con proyectos productivos. Ya te contaremos con detalle.

En vía de mientras, si tú eres guía o trabajas con turistas, te compartimos 4 habilidades que debe tener todo profesional del ramo, tal como lo presentan los colegas de Rezdy:

  1. Ser “genuinamente entusiasta”. Seguramente te ha tocado viajar con un guía aburrido y hosco, que hace su trabajo por obligación y no por el placer de mostrar un lugar, de compartir sus conocimientos o su visión del espacio que se recorre.  Esto se debe evitar a toda costa: no te olvides que todo guía es la luz del visitante y que se espera de él alegría y un esfuerzo por comprender a su huésped. Si no estás listo o de buenas, ¡es mejor no hacerlo!
  2. “Multi tasker” y “lleno de recursos”. Saber hacer “de todo” es una tarea central. No se vale “no poder” o “no saber”. Nuestra función es ser solucionadores de problemas y aprender de nuestras experiencias. Si hay algo que no sabes, siempre puedes preguntar y ajustar. Tampoco estás obligado a saberlo todo, pero mostrar la actitud de resolución y aprendizaje continuo es esencial. Tener forma de acceder a todos los recursos tiene que ver con un buen manejo de tecnología, trato con personas y por supuesto, para esas cosas inesperadas. Por ejemplo: ¿Sabes algo de primeros auxilios?
  3. “Capaz de enfrentar la ambigüedad”: No todo sucede como se planeó. Tener la habilidad de responder a una crítica fuerte o queja, ser capaz de proponer una segunda salida o un “plan B”, para adaptarse a nuevas circunstancias son siempre recursos centrales.  No perder de vista la flexibilidad es –además de una habilidad– un símbolo de adaptación y hasta de sorpresa que puede traducirse en una sonrisa adicional.
  4. “Habilidad cultural”: No solo es un asunto de conocer diferentes idiomas, sino de comprender que cada lengua y cultura viene con una carga ideológica que debemos analizar y comprender para establecer una efectiva comunicación. Esto es una tarea de años y que toma práctica, conocimiento, lectura, viajes, observación y convivencia. Si tú la tienes, no dejes de pensar que hay un espacio para ti en el turismo. Nada más terrible que una discusión entre un visitante y su guía por temas que ninguno de los dos comprende a cabalidad.

Para nosotros, un buen guía tiene un papel de ensamblador: es aquella persona que puede siempre ponerse en la mitad del camino entre el sitio interpretado y el visitante; entre el artesano y el turista… el que siempre está dispuesto a tejer lazos y redes de comunicación, a pesar de que su ideología no concuerde siempre con la de su interlocutor.

¿Estás list@ para llevarte el palmarés del profesional de turismo?

El artículo completo de Rezdy, acá