Cuando esperar no basta -¿Quo Vadis, Turismo?

Desde hace días, en contacto con nuestros aliados y amigos, así como entre los socios de Mi2U, hemos dedicado un buen tiempo a pensar lo que parecería una pregunta fácil, pero en realidad tiene mucha complejidad hoy: “¿Qué es lo que viene para el turismo?” En este post te contamos nuestros hallazgos hasta el momento. 

1. Incertidumbre y urgencia

Es común ante eventos sorpresivos, que tratemos de responder de forma rápida y acelerada. Un poco como cuando alguien se cae en la calle y se levanta de inmediato diciendo “¡No pasó nada, no pasó nada!”. Así, muchos han optado por pensar que esto será pasajero y que basta con prepararse para la vuelta a la normalidad. En sus planes se encuentra reahacer su sitio web, pensar nuevos paquetes, remodelar su espacio y hacer trabajo interno, “esperando el momento de surgir de nuevo, con más fuerzas aún”, para recuperar lo perdido.

Es sin duda una alternativa, pero corre el riesgo de ser excesivamente cortoplacista y no generar ninguna reflexión. Si esto fuese una crisis económica como las de antes, en las que aumentar el endeudamiento o buscar nuevos nichos de mercado aportara la solución, podría funcionar, pero la del COVID-19 es un tema sin precedentes: el mundo se detuvo y más allá de la cantidad de muertos y contagiados, se activó un mecanismo que está poniendo en jaque a la totalidad de la planta productiva del mundo. No se trata de sectores específicos, sino de la globalidad absoluta, porque se ponen en cuestionamiento varios temas: ¿Estamos listos para otra situación similar? ¿Cuál es la relación entre esta pandemia y el cambio climático? ¿Se harán más rigurosos los controles de viaje? ¿Podremos (y ¿querrán?) seguir viajando nuestros clientes como antes?

De acuerdo con datos de la OCDE al 31 de marzo, este choque podría traer un descenso de entre 45 y 70% de la actividad turística: 

The implied shock could amount to a 45-70% decline in the international tourism economy in 2020, depending on the duration of the crisis and the speed with which travel and tourism rebounds. With a baseline assumption that tourism flows will remain shut down up to June, this estimate is based on international tourism arrivals for the OECD area with two scenarios proposed:

Scenario 1: International tourism arrivals start to recover in July, and strengthen progressively in the second half of the year (-45%).

Scenario 2: International tourism arrivals start to recover in September, and then strengthen progressively in the final quarter of the year (-70%).

The domestic tourism economy is also heavily affected by restrictions on the movement of people (as of 25 March, 3 billion people are estimated to be constrained by containment measures globally), but is expected to recover more quickly once containment measures are lifted. Nonetheless, it is unlikely that domestic tourism could compensate for the decline of international tourism flows. This will translate into significant macro-economic effects in countries, cities and regions where the sector supports many jobs and businesses” (OCDE, 2020)

¿Cuántas empresas pueden sobrevivir un choque y una espera de este tamaño? Desde Mi2U hacemos más bien un llamado a realizar un análisis más profundo que vaya inclusive más allá de lo que llamamos “Turismo”. Este examen debe, sin duda, generar reflexiones personales que eliminen la urgencia y promuevan el des-acelere: que permita pensar, pensar, pensar. Acá hay dos excelentes textos que se refieren a la necesidad de no actuar antes de estudiar el contexto, uno de Luis Mendoza, socio de Mi2U, y el otro de la asociación española Pitágoras – Altas capacidades (gracias Carlos Ortega por compartirlo).

2. Lo que está en juego

Basta con ver los datos de la cantidad de vuelos detenidos para tener una noción del tamaño de la crisis. Hace algunos meses todavía, un buen amigo –piloto aviador de una línea comercial– nos contaba con orgullo que trabajo para pilotos, había al por mayor. Tenía ofertas de China, Singapur, y varias aerolíneas más. Los datos que se presentan a continuación provienen de Aviation Worldwide Limited. Como se podrá ver, no hay aeropuerto que se escape a la disminución de frecuencias. ¿Turismo internacional? Le podemos decir adiós por varios meses siguientes. 

No hablemos de adultos mayores: para una enorme cantidad de empresas turísticas, éste era un mercado central, sin embargo con las recomendaciones actuales –repetidas una y otra vez, sin parar en todo el mundo– será más bien difícil sacarlos de su miedo y paranoia, aún después de que se hayan levantado las cuarentenas. Por supuesto, persistirán –¡Qué suerte!– los aventureros, pero no dejarán de ser un pequeñísimo nicho frente a la totalidad del segmento. 

Más allá del turismo, está claro que aunque había voces que hablaban de una recesión inminente en la economía mundial, nadie se esperaba algo tan fuerte como esto. Cualquier gráfico que se compare entre enero de este año y el mes de abril, lo evidenciará. El gráfico superior es una previsión de negativa de recesión para marzo de 2019 (revista Forbes), mientras que el segundo es el resultado de una encuesta elaborada por la agencia de noticias Reuters el 19 de marzo de 2020. Como se podrá ver, es muy clara la opinión de los economistas encuestados: el mundo entrará en un proceso recesivo complejo.

 

Estamos evidentemente en una situación económica que no se podrá solucionar únicamente desde el financiamiento. Múltiples analistas han dejado en claro que el problema no es solamente económico, sino que deriva de una vieja advertencia de los ecologistas de antaño (ya desde los años setenta se advierte de excesivo uso de recursos), así como de los demógrafos: el mundo se encuentra en una espiral de crecimiento desmesurado que agota los recursos… y esto incluye el crecimiento de la población. El gráfico superior muestra el crecimiento de la población de México (de 1970 a la actualidad) y del mundo (de 1950 al día de hoy). En la imagen de fondo se puede apreciar el cambio en la mancha urbana de Cancún entre 1970 y 2020. Esta imagen viene de nuestro curso de desarrollo de producto turístico  El gráfico que se presenta debajo de éste, es una previsión de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo) que muestra cómo la generación de Dióxido de Carbono entre 2010 y 2060 se potenciará casi al doble, así como las áreas del mundo que lo producirán. Latinoamérica se mantendrá proporcionalmente en el nivel, pero no así Asia, que crecerá mucho más. En todo caso, es el mundo en su conjunto quien contribuye a la emisión de estos gases. 

 

3. Mirar atrás e ir más allá para pensar el futuro

En estas condiciones, ¿dónde queda el futuro del turismo? ¿Todavía crees que aumentar paquetes o modernizar tu sitio web logrará hacer una diferencia? Aunque es evidente que la incertidumbre es mayúscula, es también claro que el problema no se resolverá con paracetamol y la sana distancia: se requiere una reconfiguración mental mayor. 

Tendríamos que comenzar por preguntarnos con sinceridad si el turismo que pregonábamos funcionaba bien. Para Mi2U, no. La sobreexplotación de ciertos sitios, así como la masificación en espacios sensibles era ya una señal del error que cometíamos. La desigualdad económica generada –no solo por el turismo, sino por el sistema económico en general– era también un símbolo inequívoco… Y en el fondo estaba siempre una pregunta que pocos nos queríamos hacer: ¿Cuál es el verdadero fin del turismo? Muchos habíamos insistido en que la palabra “turismo” englobaba demasiadas actividades y una retórica de crecimiento infinito que debatía con los principios de la sustentabilidad, pero es difícil hacer caras de enojo en la fiesta en la que todos celebran. 

Está claro que las medidas que se aplican en este momento (exención de impuestos, créditos de corto plazo) son una especie de aspirina para curar la infección del bosque: posiblemente ayuden a soportarla unos días, pero sin tratamiento especial y contextual, cada árbol terminará por contaminarse. Se requieren cambios de fondo. 

Existe un escenario de salida fácil: aplicarle desinfectante a las habitaciones y rociar la comida con nitrato de plata, para decir que la higiene está asegurada. Luego continuar con los viajes organizados, recuperar todos los vuelos, recontratar a las camareras, mozos, gerentes, pilotos, chefs y hacer como si nada hubiera pasado… Pero el problema no se irá: al igual que una gripe mal curada, pasará de pandemia a neumonía y después a requerimiento de oxígeno diario. Como dice un excelente colega, de quien pronto escucharemos su opinión en el proyecto “Permacultura 2050” que acompañamos: “podremos ponerle aspirina, pero seguiremos yendo hacia el abismo… y eventualmente caeremos.”

 

El otro escenario es más lento, pero tiene también más trascendencia: Preguntarnos para qué hacemos turismo e interrogarnos sobre la esencia de nuestro negocio. Si tu respuesta es “Dinero” o “Ganancias”, te sugerimos acudir rápidamente en busca de ayuda.

En cambio, si tu visión del turismo es hacer de él un medio para alcanzar tu meta, y no el fin en sí mismo, entonces tienes un excelente punto de partida, porque podrás encontrar una forma de alinear tu negocio con esa meta central y hacer que el turismo sea lo que siempre debió ser: “una herramienta para…”.  A partir de ahí, será tiempo de afinar nichos de mercado, hacer una buena estrategia de comunicación, resolver retos logísticos y colaborar en la resolución de los grandes problemas del mundo post-Covid 2019: salud física y mental, aprendizaje, empleo de energías renovables y alimentación sana.

Desde nuestro punto de vista, no es un asunto –en este momento– de estímulos fiscales, beneficios económicos o apoyos concretos, sino de rediseño, rearmado y profundización interna: ¿Qué quiero? ¿Qué resuelvo haciéndolo? ¿Cuál es la esencia de mi negocio? ¿Cómo lo comunico de manera apropiada? Esto también será una excelente estrategia para pasar del miedo a la creación, de la procastrinación a la acción, y de la crítica al aprendizaje. 

En muchos otros lugares, ya lo están pensando, ¿y tú? Te invitamos a pasar de lo reactivo al análisis asertivo, con propuestas conscientes. Recuerda que parar no significa inmovilizar.

¡Potenciemos economías viables y benéficas para todos!

 

NOTA: La foto inicial fue hecha por Samuel Morales en Sauce, Perú.